En E-bike por la comarca de Uribe (Bizkaia)

¿Las bicicletas son (sólo) para el verano?

Esta frase tan recurrente nos viene al pelo para tratar el tema de las bicicletas y las estaciones del año o… de las otras estaciones del año. Esas que no son el verano.

Vivimos en el Norte. En Bizkaia. Lluviosa, húmeda y verde. Fría, y áspera. De paraguas, botas y “txamarras”. Txirimiri, calabobos y jarrear. De todo esto sabemos un rato. Aunque está cambiando. Ahora es un norte más amable, templado, agradable, moderadamente lluvioso y de menos paraguas. Eso sí, igual de verde y armoniosamente abrupto. Y si antes en casa no nos quedábamos, menos ahora.

A los del norte, el mal tiempo nunca nos ha cohibido ni cortado a la hora de relacionarnos en la calle, de pasear por el campo o de salir al monte. ¿Vamos a dejar las bicicletas en casa durante todo el invierno?

Haciendo amigos por el camino

¡Al contrario! Ya sabemos que donde más se pedalea es en las ciudades del norte. Pero las de muy al norte. Como Amsterdam o Copenhague. Allí, las bicicletas son más abundantes en las calles que los coches. Por lo tanto, menos contaminación, menos estrés y más protagonismo de la ciudad y sus habitantes.

Así que en lo de utilizar la bicicleta, aquí, no vamos a ser menos. Eso sí, si el sol nos acompaña mejor que mejor.

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Con nuestras bicis eléctricas disfrutamos de un precioso recorrido, del ejercicio y de un sol otoñal de esos que no se olvidan. Sólo hay que saber el tiempo que va a hacer y tener la suerte de tener tiempo.

Si contamos con esas premisas y la predicción acierta… ¡Que nada ni nadie nos frene!

El disfrute de esos días extraordinarios que el otoño nos regala con rayos de sol, no se pueden desperdiciar. Y si es pedaleando por caminos rurales, pistas boscosas entre colores ocres a la derecha e izquierda, rojos intensos desperdigados aquí y allá, y un azul de esos de verano de Benidorm arriba, es un subidón total.

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Sabíamos que el tiempo, en todas sus acepciones, estaría de nuestra parte. Con el track (itinerario) en nuestro dispositivo, sólo nos quedaba seguirlo. Eso sí, madrugón, que las noches ahora llegan antes.

Salimos de Getxo, la ruta nos lleva a Urduliz dirección al Castillo de Butrón en Gatika. Y de allí, a Munguía. El paisaje es indescriptible y la luz de noviembre lo hace todavía más bello.

En Munguía, bocata y ruta para Zamudio atravesando el Parque Tecnológico de Bizkaia por su bidegorri (carril bici) hasta el centro.

Desde Zamudio, viendo como cae el sol poco a poco, utilizamos el tren para regresar de nuevo a Getxo.

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